
Ubicación actual:
© Custodiado en el Archivo General de Simancas. Casa y Sitios Reales. Leg. 258, fol.488. Siglo XVI. 1546/7-1577.
Extensión:
12 páginas.
Manuscrito autografo de Juan de Herrera, escrito en papel, dirigido al rey Felipe II.
Dimensiones:
22,5 x 16 cm.
Mecenas:
Rey Felipe II de España (1527–98).
Artista:
Juan de Herrera (ca. 1530–97).
Ilustraciones:
7 dibujos sobre el sistema de poleas.
Volumen de comentario, adicional al facsímil, con estudios eruditos a cargo del Dr. Arquitecto D. Luis Cervera Vera, cuya extensión es de 124 páginas.
Tratado de Arquitectura y Máquinas de Juan de Herrera
Manuscrito autógrafo de Juan de Herrera, dirigido al rey Felipe II, para explicar el sistema de grúas y poleas que se empleará en la construcción del monasterio del Escorial. Entre sus páginas el único dibujo firmado del arquitecto español que ha sobrevivido. Grandioso ensayo tanto de la arquitectura como —en el sentido moderno— de la ingeniería del siglo XVI.
El manuscrito, facsímil de calidad exquisita, que presentamos tiene interés por su contenido científico y es importante por su valor histórico y humano. Su contenido científico muestra la aplicación práctica de los conocimientos matemáticos de Juan de Herrera, redactados mediante sucesivos y sencillos conceptos que le conducen a explicar el de la grúa, para su fácil entendimiento por Felipe II.
Su valor histórico y humano es importante en dos aspectos. Uno por haberlo escrito Juan de Herrera personalmente y con letra cuidadosa para el rey. Otro, porque el poderoso monarca, siempre ocupado en complejos problemas de Estado, lo mantuvo en sus regias manos cuando lo recibió y mientras lo estaba leyendo, para después, satisfecho aprobarlo.
El rey Felipe II de España fue un gran mecenas de las artes y la obra más famosa e impresionante asociada a él es el palacio real y monasterio de El Escorial, que es el edificio renacentista más grande del mundo y se terminó en 1584. Las obras de este gigantesco complejo se iniciaron en 1563 bajo la dirección de Juan Bautista de Toledo, pero cuando este falleció cuatro años después, el proyecto pasó a manos de su discípulo, Juan de Herrera. Con el fin de que este y otros proyectos de construcción resultaran más comprensibles para el rey, el arquitecto escribió un tratado siguiendo la tradición del autor, arquitecto e ingeniero civil y militar romano Vitruvio, en el que explicaba diversos principios de ingeniería estructural y mecánica, como el uso de poleas. Fue escrito en algún momento entre 1567 y 1577, mientras aún se llevaba a cabo la construcción de El Escorial.
Manuscrito autógrafo de Juan de Herrera , dirigido al rey Felipe II
El arquitecto español Juan de Herrera, arquitecto real y consejero de Felipe II, es conocido no solo por su famoso proyecto de construcción, el complejo monástico y palaciego de El Escorial, cerca de Madrid, sino que también se dedicó a la ciencia y la erudición en los campos de las matemáticas, la filosofía y otros, además de redactar más tratados. Su Tratado de Arquitectura y Máquinas es un manuscrito facsímil de calidad exquisita especial, con cuya ayuda el famoso arquitecto pudo enseñar a su rey los principios de funcionamiento de las máquinas.
El arquitecto del rey Felipe II de España, en cuyos dominios no se ponía nunca el sol
A partir de 1563, el rey Felipe II (1527-1598) encargó la construcción de El Escorial, un monasterio real dedicado a San Lorenzo. Hoy en día, el palacio y monasterio de El Escorial se cuenta entre los lugares más importantes de España e impresiona por su gigantesco tamaño y la austera sobriedad de la arquitectura renacentista. Juan de Herrera (ca. 1530–1597) se hizo cargo del proyecto de construcción en 1563, sustituyendo a Juan Bautista de Toledo, y dirigió las obras hasta su finalización en 1584; sus visiones dieron a El Escorial su aspecto característico.
Un texto instructivo sobre el sistema de grúas y poleas que se empleará en la construcción del monasterio de El Escorial
Juan de Herrera redactó un Tratado sobre Arquitectura y Máquinas con el fin de hacer más comprensibles los diversos proyectos de construcción para el rey, quien apoyó la construcción del Monasterio de San Lorenzo con todo su corazón. Probablemente redactado entre 1567 y 1577, además de la parte teórica, contiene siete páginas con bocetos acompañados de interesantes explicaciones científicas. De este modo, por ejemplo, se demuestra el funcionamiento de las poleas tal y como se habrían empleado en la construcción del complejo monástico real. Entre ellos se encuentra el único dibujo firmado del arquitecto español que ha sobrevivido. Dedicado al rey, el tratado explica de forma descriptiva los complejos procesos mecánicos relacionados con la arquitectura. Con esta fórmula, el documento de Juan de Herrera se inscribe en la tradición de Vitruvio, quien también empleó la mecánica en sus enseñanzas arquitectónicas. Basándose en la geografía y la filosofía natural, Herrera trató de hacer comprensibles los principios fundamentales de las máquinas maravillosas. El tratado es un grandioso ensayo tanto de la arquitectura como —en el sentido moderno— de la ingeniería del siglo XVI.
Juan de Herrera – Arquitecto y científico
El tratado de Herrera se conserva hoy en día en el Archivo General de Simancas. La importancia del autor, no solo como arquitecto real, sino también como consejero del rey en todos los asuntos científicos y técnicos, no se ha perdido en la actualidad. No obstante, su papel como erudito y científico —poseía una gran biblioteca con innumerables ensayos científicos— no puede subestimarse, y el Tratado de Arquitectura y Máquinas se considera un ejemplo impresionante de ello.










